Windows Vista, su propósito: molestarte
Después de unos cuantas semanas he tenido la “oportunidad” de usar Windows Vista por más tiempo del que me gustaría aceptar. He visto sus puntos fuertes y sus fallas. Lo encuentro un sistema operativo medianamente estable (no más que XP o 2000) que en 3 semanas ya me mostró una pantalla azul y se ha recuperado de un error al iniciar dos veces. No se si la culpa sea algún driver, configuración o software que haga conflicto. La verdad me importa poco. La realidad es que con una laptop específicamente creada para soportar Windows Vista (así lo dice el sticker que trae en el descansabrazos) y con Vista Business instalado de fábrica no funciona del todo bien.
Pero eso no es lo que me molesta. Las constantes solicitudes de confirmación de ciertas acciones son realmente molestas, pero aprendes a vivir con eso. La gota que derramó el vaso fue ayer que instaló actualizaciones (hasta ahí todo bien, supongo) al iniciar la computadora. Después, me solicitó reiniciarla tan solo minutos después de haberla prendido. Y yo dije un rotundo NO, y busqué en el cuadro de diálogo la opción que le transmitiera a Vista mi sentir sobre su petición absurda y mal programada (en tiempo, timing, no código). Pero las opciones que me muestra son el equivalente a:
- ¡Claro que si! Lo que tu digas
- Ahorititititita reinicio
- Dame unos minutitos
- ‘perame ¿ok? Estoy ocupado
Aunque la opción 4 suena bastante acercada, no es exactamente lo que yo quiero. Lo que yo quiero es un NO rotundo, no un esperame, no un ahorita, un NO. Y no hay forma de decírselo. Al parecer Vista se empeña en molestarme de varias maneras.





