El negocio de lo gratuito

Cuando existen productos que son gratuitos o de muy bajo costo, el negocio de vender productos similares se basa en ofrecer ciertas ventajas y comodidades para que las personas sientan que vale la pena pagar por algo que en otro lado es gratis. Y muchos pagamos, si no volteen a su alrededor y vean cuantas personas tienen botellitas de agua en las manos.
La cosa es… ¿cómo se hace negocio en base a algo gratuito? Es decir, ¿cómo puedo regalar mi música, mi película, etc, y no terminar durmiendo en el parque?
Las películas como autopistas
Hoy leía el blog del proyecto de la película “El cosmonauta”, una obra financiada bajo un modelo de crowdfunding, que será gratuita y bajo creative commons, y me encontré con esta analogía que explica bastante bien el asunto.
[…] el señor puede hacer una segunda cosa. Puede abrir su autopista de manera gratuita ya que está compitiendo con otro valor gratuito que es la autopista estatal. Y puede generar negocios paralelos y montar un montón de gasolineras y restaurantes a lo largo de su autopista.
Entre dos autopistas gratis, ¿cual escogerá la gente? ¿La estatal, larga y peor asfaltada, o la privada, mucho mejor y también gratuita?
Bien, la respuesta es clara.
¿Adivinais donde comerán y repostarán todos esos coches?
Como decía mi maestro de sexto año: más claro, ni el agua. Les recomiendo leer el post original.

Como ya todos sabemos (y por todos, me refiero a los lectores y autores de este blog), facebook cambió hace unos días su interfaz por una casi calca de twitter. Algunos pegaron de gritos y aún lo siguen haciendo: los clásicos resistentes al cambio y como dice un amigo, los metroflogueros, refiriendose a la gente que lo único que quiere es estar viendo y publicando fotitos y alimentando su ego más que mantener cierta comunicación. Otros agradecimos el cambio, en mi caso porque este vuelve mucho más fluída y práctica la interacción en la aplicación social.
El pasado enero en un buenísimo segmento de Saturday Night Live llamado Weekend Update (un noticiero “de broma” con un humor acidísimo) invitaron a la blogger de farándula Angie Tempura, del sitio BitchPleeze.com (ambos inventados) a hacer un comentario. La imagen de la blogger era patetiquísima, flaca, demacrada, hablando agitada, con un café de starbucks al que no dejaba de darle sorbos. El caso es que exageraron (como suelen hacerlo) de la imagen del blogger loser y dork pero con aires de grandeza.


