Google Chrome y la amenaza a la objetividad

Se viene Google Chrome, el por años rumorado browser de Google. Habrá que esperar, pero las repercusiones de esto serán, creo yo, grandes.
Primero, habrá que ver que tanto se mueve el tapete de Mozilla Firefox. La mayoría de los usuarios de este último somos una bola de geeks, y algo que distingue a gran parte de este grupo es la afición casi desmedida por Google. ¿Qué podrá más, el poder y la capacidad de personalización de firefox o la seducción de la Angelina Jolie de las empresas de software? Seguramente Chrome vendrá cargado de facilidades para utilizar las aplicaciones web de Google, y eso es un golpe duro, muy duro para Mozilla.
Mis primeras impresiones (hasta ahora sólo con screenshots) no son muy emocionantes. La UI extra-simple de las aplicaciones web de Google parece —como era de esperarse— haberse pasado a este soft de escritorio, lo que es buenísimo, pero otras decisiones como el subir a las pestañas en la jerarquía de manera que cada una tiene su barra de direcciones es algo que sinceramente me incomoda. Claro, bajo esta lógica funcionan todos los navegadores con pestañas —la barra de dirección cambia cuando cambias de pestaña—, pero no sé si el hacerlo obvio visualmente sea una buena decisión.
Habrá que ver. Al momento en que leas esto probablemente tu lector de feeds esté plagado de reseñas de Chrome. Ojalá sean buenas, y sobre todo ojalá logremos mantener la objetividad.



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