Hace poco más de un año –después de mucho fantasearlo– pude hacer el cambio que muchos diseñadores (por lo menos que yo conozca) consideran como “un sueño”. Digo un sueño leve así como carro nuevo o algo así medio mundano; no como comprar un yate, casarse con la MissUni o sacarse la casa del tec y eso. Cambiarse a Mac es un sueño plausible pero que a veces es un poco difícil.
Yo como no tenía mucho presupuesto empecé con una hackintosh: mi laptop hp fue la primera Mac que tuve y con esa probadita después armé –con la ayuda de mi sensei de hackintosh– una pc más adecuada a mis necesidades y que hasta hoy es mi computadora principal. Después una MacBook Pro d’esas de Telmex. Y la verdad ha sido como pasar de dialup a broadband; jamás he pensado en volver.
Desde el primer día hay un lastre que me molesta mucho: IE6. O sea ya se que todo mundo nos quejamos de él y que fue hasta una cuasi moda odiarlo y que ya casi nos libramos de él y todo, pero la verdad es una carga muy pesada tener que checar todo en un browser obsoleto (aunque en su momento fue muy bueno). Es como un freno para el progreso de las tecnologías web; Un mal necesario. Pero bueno…
Esto a colación por unos twits en cuanto a que correr Windows en una máquina virtual dentro de una PC con OS X no me pareció lo más cómodo del mundo y –ante la frustración– decidí comprar una laptop para éste fin precisamente. Una computadora separada para probar un navegador de más de 8 años de edad. En internet time sería como 120 años o no se cuanto. Lo absurdo no es eso, sino la situación en que me pone al descubrir que viene con Windows Vista. ¡Fácil! –pensé– la solución avanzada de Windows (formatear) y listo.
PUES NO.
El programa de instalación de Windows no puede detectar ningún disco duro. Claro que la laptop bootea sin problemas, pero bueno la acabo de comprar hace unas horas y no me he puesto a buscar una solución al respecto. Mi razonamiento fue que si no la puedo formatear, por lo menos le quito la basura, una defragmentada y vámonos ricky.
El problema es que trae una serie de cosas que ni siquiera son basura en el sentido de “emoticons for your hotmail” y ese tipo de cosas que suelen bajar algunas personas sin pensarle mucho. O sea me refiero a Windows Live essentials, Windows Live login assistant, Microsoft Office Live Add-in, Microsoft Sync Framework Runtime Native (x86) y material fecal similar.
Mi coraje es que habiéndome librado del yugo herrumbroso y hediondo que era usar Windows XP y habiendo pasado a vivir en una casa elegante en la playa que es Mac OS X, ahora tengo que enredarme en algo tan divertido como el canal del congreso: desinstalar caca. Vista es peor que XP (en mi corta experiencia con él). Inicio > Panel de Control > Desinstalar Programa > Esperar media hora a que llene la lista > Seleccionar programa > Esperar a que se ponga la pantalla negra > Darle “Aceptar” al Firewall que no sirve pa’ nada > Esperar la barrita que brilla > LISTO > Siguiente programa (quedan como 30).
Windows es como una ex amargada y repugnante que no quiero volver a ver nunca, pero aquí estoy, sobándole las patas con todo y juanetes. Es como si anduviera con una, no se, cualquier mujer buena –por dentro y por fuera– o sea bondadosa, considerada y agradable y de repente llega una vieja loca llorando, gritando y aventando cosas y OFCUK! es mi ex: Elba Esther Gordillo. Pues ahí voy desatendiendo a Miss Perfecta para sobarle los callos a Miss Erable para que se apacigüe.
No puedo esperar a que IE6 termine de pudrirse para que yo pueda seguir mi vida feliz con Miss Mac y no tenga que volver a usar Windows NUNCA.
Gracias,
Sale más barato que ir al psicólogo.