Cuantas veces he leído o escuchado la frase del título de este post, y sin tener otra opción viable, envío el documento. Claro, está la opción de Richard Stallman:
¿Por que querría yo enviar mi CV a una empresa donde me lo piden en un formato privativo?
Sin embargo, la gran mayoría de nosotros vivimos en otra realidad. Una donde la búsqueda de empleo es difícil así sin complicar más las cosas. Si a eso le agregamos otro filtro, sólo considerar empresas en donde se encuentren enterados de los peligros de los formatos privativos, reducimos nuestras opciones grandemente.
Es a propósito la elección de palabras en el párrafo anterior. No creo que las empresas pidan el CV a sus candidatos en formato ‘Word’ por ser malos, más bien no se encuentran informados de las consecuencias que esto trae consigo.
Supongamos que una persona se encuentra en busca de trabajo pero no tiene Office instalado en su computadora ya que no puede pagar el costo de la licencia. Esta persona decide que el formato PDF es una opción conveniente y después de investigar un poco sus alternativas, decide hacer su CV en LaTeX. Después, se topa con una muy buena vacante en una empresa que no es del área de la computación y le piden su CV. Esta persona manda su documento PDF solo para recibir una pronta respuesta que simplemente le indica que debe reenviarlo en formato Word.
Esta persona tiene 2 opciones: puede elegir no enviarlo ya que no tiene el software necesario y no puede pagarlo (no tiene trabajo, por eso esta buscando), o puede pedir prestada una computadora (o ir a un cyber café) donde si lo tengan instalado y volver a hacer su CV utilizando Word. Si elige la segunda opción cuando tenga que hacer un cambio va a estar en problemas, ya que tiene que volver a conseguir una computadora con Word instalado. Una alternativa podría ser OpenOffice.org que, aunque lo encuentro excelente para algunas tareas, su compatibilidad con Word aún no es perfecta, en lo personal editar mi CV en formato Word con OO.o me daba bastantes problemas de compatibilidad aún manteniendo un documento con formato relativamente sencillo.
Lo malo en este caso es que hay una tercera opción, un poco menos ética: conseguir una copia ilegal de Office e instalarla en nuestra computadora. Con esto resolvemos el problema del CV en formato Word y la necesidad de editarlo pero introducimos otros dos problemas: la versión es ilegal, ya que no se pagó por ella. También, una copia ilegal puede fácilmente (más fácil que una versión legal privativa) comprometer la seguridad de nuestro sistema. El remedio sale peor que la enfermedad, sin contar que dejamos de fuera a todos los usuarios de GNU/Linux que no pueden instalar Office en sus computadoras sin usar Wine, o Crossover o una máquina virtual en cuyo caso tendrían que pagar por una licencia de Windows además del costo de Office.
Como ven, todo esto se puede evitar utilizando otros formatos. Considero que PDF es una excelente opción ya que preserva el formato en distintas plataformas, existe una multitud de maneras de generar PDFs de manera libre y también una gran cantidad de visualizadores para este formato. También un CV en formato de texto plano cumple con el objetivo, ocupa menos espacio, es fácil de editar, indexar, buscar y almacenar.