De cómo ser un cracker
Edit: A los interesados en aprender a crackear, se ha empezado una serie de posts sobre el tema. En vez de dejar su correo y esperar a que los ayuden pueden tomar cartas en el asunto y comenzar a estudiar por su cuenta. Si aún tienen dudas pueden dejar sus preguntas en los comentarios del post respectivo. Liga al capítulo 0 y al capítulo 1.1
Trataré de contar la historia de cómo un día comencé a crackear, y desde entonces no volví a ser el mismo. Para estar claros con las definiciones, cuando hablo de cracking me refiero al hecho de modificar de alguna manera un programa en su forma binaria (o sea, sin el código fuente) para eliminar las restricciones impuestas por el autor, típicamente encontradas en los llamados shareware. No se confunda con el hacking, de sobrero blanco o negro.
Comencé en el mundo del cracking al encontrarme por casualidad unos tutoriales en español sobre cómo crackear manualmente WinZip. Era mucho más fácil descargar el crack ya hecho, aplicarlo y listo, pero en esta ocasión yo no estaba interesado en tener un WinZip “registrado”, sino más bien en aprender cómo hacerlo. Eso es algo muy importante: el deseo de aprender. A mi experiencia, un cracker lo hace por gusto, por adquirir conocimiento, por curiosidad.
Algo inusual llamó mi atención: el autor del tutorial publicaba su correo electrónico para que cualquier persona que tuviera dudas se comunicara con él. Se me hizo extremadamente extraño encontrar a alguien dispuesto a enseñar sin pedir algo a cambio. Sin pensarlo dos veces lo contacté y para mi sorpresa me respondió. Después de demostrar mi genuino interés por aprender y poner todo de mi parte, me tomó bajo su tutela y yo literalmente deboraba cuanto material podía leer sobre cracking: el encabezado PE de los ejecutables de Windows, desensambladores, empaquetados, dongles (protecciones basadas en hardware), debuggers, programación en ensamblador, el zen del cracking.
Después de algunos meses de mucho leer, mucha práctica y básicamente mucho cracking privado me inscribí a un curso de cracking que se daría en una lista de correo. ¿El maestro del curso? aquella persona que antes me había ayudado al leer sus tutoriales. Yo me inscribí como otro alumno más, pero para mi sorpresa recibí un mensaje un tanto ofensivo por parte del maestro al haber contestado una duda de otro alumno. El maestro no sabía quien era yo, pero sabía que mi respuesta era correcta y no le gustó mi tono autoritario, como si supiera de lo que estaba hablando. Al poco tiempo, unos cuantos correos y pláticas por IM yo era ayudante oficial del curso, ya no era un alumno.
Para ser un buen cracker se necesitan muchos conocimientos. Es especialmente importante aprender a utilizar los números en binario, hexadecimal y octal. Entender el lenguaje ensamblador es indispensable, ya que al estar crackeando con lo que vas a lidear el %99.9 de las veces es con ensamblador. Además de eso la herramienta más importante (además de la computadora) es un cerebro funcional. Un cracker pasa el tiempo estudiando la protección de un programa, con un listado de instrucciones en ensamblador al parecer interminable, siguiendo saltos y poniendo interrupciones, crackeando con la cabeza y la intuición.
Yo solía encender mi computadora, seleccionar a la “victima” y hacerle primero todos los estudios preliminares. ¿Esta empaquetado? ¿En que compilador se creó este binario? ¿Que tipo de protección tiene? Una vez contestadas las preguntas se seleccionan las herramientas. ¿Mi favorita? Ollydbg pero igual y usaba W32Dasm, IDA Pro, DeDe o en casos extremos SoftICE. Cada programa que lograba crackear era un reto superado, y la sensación de ver cómo las trabas puestas por el programador no eran impedimento es indescriptible. El conocimiento adquirido aumentaba, y los programas cada vez más sencillos de crackear. Comencé a practicar con “crackmes” que son programas hechos con el único propósito de ser crackeados, evitando así el lado ilegal del asunto.
En el camino me encontre a muchas personas, de todas las edades. Desde los 13 años hasta los 80, y a todos nos unia la misma pasión por conocer el funcionamiento de los programas, cuando estan siendo ejecutados por el CPU. Me codeaba con los buenos, y algunos de los mejores. Leía textos clásicos de gente como +ORC o +Fravia, de sitios en español como el de Karpoff, producía mi propio conocimiento, y cada vez me gustaba más lo que sabía. Pero llegó un momento en el que terminó.
La carrera, la vida, los deberes sociales, todo comenzó a tener más y más importancia. Ya no tenía el tiempo que originalmente le dedicaba a esta forma de arte, organice mis prioridades y el cracking quedó desgraciadamente atrás de todo. Dejé de crackear públicamente, pero seguí aprendiendo poco a poco y nunca dejé de preguntarme ¿cómo es que funciona?
Aprovecho para enviar un saludo a todas las personas que conocí en esa etapa de mi vida. Me encantaría ponerme en contacto con todos ustedes, recuperar el tiempo perdido y volver a crackear. A todos los que tengan curiosidad por crackear, yo se los recomiendo que lo hagan, hay maneras legales de practicar. El cracking es un arte.






